Feliz Navidad a Todos

diciembre 25, 2008

¡Gloria a Dios en las alturas,
Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!

Evangelio de Lucas, Capítulo 2, versículo 4

Que tengan unas maravillosas fiestas, en compañía de sus seres queridos. Que sus vidas estén llenas de amor y no sólo en Navidad, sino todo el año!!


Spore y su “polémica”

septiembre 10, 2008

Me gustaría hacer un review de éste juego, pero no lo tengo y no puedo más que ver lo que otros dicen de él en internet. Lo que me trae ahora al teclado es una curiosa controversia que se ha sucitado entre éste juego y algunos grupos cristianos (especialmente esos de estadounidenses que hablan mucho y no dicen nada).

Su problema con la antes mencionada pieza de software radica en que, según dicen, se basa fuertemente en el mensaje de la evolución como origen de las criaturas de nuestro universo. Talvez se sorprendan si les digo que no sólo no lo veo así, sino que pienso todo lo contrario. Para mi, él útlimo trabajo de Will Wright promulga en repetidas ocasiones la existencia de Dios.

¿No me creen? Dénle una revisada al trailer que presentaron en el E3 pasado:

Y me permito citar:

Del trailer: “So long ago, [the galaxy] it was cold and dark, so ¿what happened?… Somebody made a decision”.
En español: ” Hace mucho tiempo, [la galaxia] era fría y oscura. Entonces ¿qué pasó?… Alguien tomó una decisión“.

Del trailer: “But what they never realized was that all along the way, from humble microbes to starship captians, someone guided them in every turn”.
En español: “Pero de lo que nunca se dieron cuenta es que a lo largo de todo su camino, desde los humildes microbios hasta los capitanes espaciales, alguien los había guiado en cada vuelta“.

En cuanto a si jugar a ser el creador está mal, no necesito decirlo pues ya lo demostraron los miles de usuarios descerebrados y el altísimo índice porcentual de criaturas con forma de órganos sexuales. Es obvio que nuestro diseño requirió mucha más inteligencia. Incluso, siendo estrictos en el sentido de la palabra, ni siquiera estás jugando a ser el creador, sino más bien a un consultor de diseño.

La verdad no vale la pena hacer tanta alharaca, pues están presentes los argumentos de las dos posturas. Es tan ridículo como los ateos que andan pregonando a Wright como su nuevo profeta.

Y ya por último, me gustaría decir (totalmente fuera del tema) que si éste juego hubiera sido lanzado en exclusiva para el Wii, en lugar de laurearlo la crítica lo hubiera clasificado como otra colección de minijuegos más.


La máquina del fin del mundo

agosto 8, 2008

Update: Hoy empezó a funcionar el LHC, acelerando partículas en ún sólo sentido a lo largo de su enorme trayectoria. Todavía no hay colisiones, éstas comenzarán hasta dentro de algunos meses.

Más allá de ser un título de periódico sensasionalista, es el nombre que muchos han puesto o dejado entrever en sus declaraciones con respecto al Gran Colisionador de Hadrones (o LHC por sus siglas en inglés). Con él, los científicos del CERN (Consejo Europeo de Investigación Nuclear) pretenden:

“To smash protons moving at 99.999999% of the speed of light into each other and so recreate conditions a fraction of a second after the big bang” –Extraido de la página del alcance del proyecto.

O para los no-angloparlantes, hacer chocar protones acelerados a casi la velocidad de la luz entre sí para recrear las codiciones que se dieron una fraction de segundo después del Big Bang (según lo dicta la teoría del mismo nombre).

You better be right, mister!!

Ahora bien, ¿dónde radica el peligro? Pues que, como resultado de los experimentos, puede crearse un micro agujero negro aquí mismo en nuestro planeta. Según la teoría desarrollada por Stephen Hawking (que no pretendo explicar porque no entiendo), éstos se evaporarían por ciertas interacciones materia-antimateria.

Sin embargo, todo esto está sólo teorizado dado que nunca se ha podido observar. Ahí es donde, dicen algunos, radica la incertidumbre del proyecto (y la de la continuidad de la existencia de la raza humana, en dado caso).

¿Es éste otro caso de inútil paranoia mundial tipo Y2K? Sólo el tiempo lo dirá, si contamos con él. Por lo pronto el día de hoy, que nos ha pasado entre chinos voladores, comenzará a trabajar este singular sistema.

Y es precisamente éso lo que me llevó a una mini reflexión que me tomé la libertad de extender a tí, apreciado lector: ¿que pasaría si realmente éste fuera el día en el que el mundo se acaba? Talvez te acordarías de aquellas (incontables) tardes que perdiste viendo algún programa de televisión por “no tener nada mejor que hacer”. De aquellos días cuando dijiste un no que debió ser un (o viceversa). De aquellas personas a quienes decidiste jamás perdonar por razones que ni siquiera importan ahora. De las muchas ocasiones en que te endeudaste al no pagar un te quiero a quién se lo debías. De las numerosas veces que mentiste al decir “nunca más…”

Talvez te acordarías de Dios. Talvez te acordarías de un Jesucristo que siempre creíste inerme, inoperante, indiferente; cuando en realidad, aún anda preguntando por tí.


Una guerra cercana

julio 9, 2008

Hace poco leía en alguno de mis feeds un comentario muy triste y muy cierto: en México estamos viviendo una guerra. Para la gente que vivimos en esos “estados problemáticos” donde el crimen organizado tiene más infuencia es aún más notorio.

militares

En el estado de Chihuahua los narcos han existido desde tiempos inmemoriables, y en la sierra tienen sus tejes y manejes muy bien organizaditos. Y no tengo que mencionar que Cd. Júarez ha sido desde hace un buen tiempo el patito feo porque ya de eso se han encargado todos los medios mexicanos existentes. Aún así, viviendo en la capital nos atrevíamos a decir como Susanita (la de Mafalda): “Por suerte el mundo queda taaaaan lejos”

Ahora la cosa está recrudeciendo. Ya se me hace algo común ver convoys de AFIs y soldados circular por nuestra querida y antes pacífica ciudad mientras voy de camino a casa. “Sicario” es una palabra de moda. Se empieza a volver instintivo el evitar cerrárseles o representar cualquier tipo de molestia a las camionetas del año con vidrios polarizados, porque puedes recibir algo más que un simple insulto del conductor.

Ayer en la noche, mientras terminábamos nuestra reunión de oración en casa de una amiga, oímos varios disparos, luego muchas patrullas, luego más disparos (esta vez más cercanos). Nos tuvimos que alejar de las ventanas y resguardarnos en la parte interior de la casa por eso de que, como dice mi mamá: “las balas no llevan dedicatoria”. Unos cuantos minutos después, cuando se calmó un poco el asunto y ya íbamos en la camioneta, las patrullas nos echaron uno que otro lamparazo para ver si no éramos quienes buscaban.

Muchas cosas saltaron a mis cabeza. Me puse a pensar en lo egoísta que somos (la gran mayoría de nosotros) pues problemas como éstos no nos importan hasta que nos tocan de cerca. Me puse a pensar en aquellos que han perdido su vida en el infame fuego cruzado. Me puse a pensar en que poco a poco la paz de este país va menguando.

El gobierno planteó una guerra contra el crimen organizado cuya evaluación queda mucho más allá de mi alcance. Lo que sí me resulta obvio es que el mexicano común, que “ni la debe ni la teme”, necesita paz. Una paz que no dependa de las circunstancias. Una paz como la que sólo Jesús puede dar.


Explicando el concepto de “gracia” a un niño

junio 18, 2008

El domingo pasado por fín asistí a una iglesia en las cercanías de OSU. Si recuerdan, era el día del padre, así que el predicador (un hombre joven) enunció un sermón cuya temática era la de cómo mejorar en la labor de ser padres hoy en día.

El punto es que nos dijo algo importante: Para poder dar lecciones de vida (y en especial a los hijos), es a veces más importante el cómo se digan que lo que se dice en sí. Pueden darse increíbles discursos de muy elevados argumentos, pero si se le dicen gritando a un adolescente enojado detrás de una puerta no servirán de mucho. Pareciera que estaba descubriendo el hilo negro al decir esto (osea, para muchos esto es algo muy obvio). Pero lo que más me gustó fué el ejemplo que dió al respecto.

Dijo que un día, después de que su hijo de siete años hizo alguna maldad un tanto grave, decidió castigarle su juego de Lego Star Wars. Según nos contó, esa es la posesión material mas preciada en este mundo para el pequeño, y ser privado de él le partiría el corazón.

lego star wars

Y no lo culpo, el juego es genial

El niño, al saber su triste destino, estaba al brode de las lágrimas. Pero su papá también, porque en el fondo le dolía castigarlo sabiendo lo mucho que el pequeño quería el juego (no recuerdo si lo amenazó con deshacerse del juego por completo, o sólo prohibirselo por algun tiempo, pero igual para el niño estaba muy gacho el asunto).

El desenlace fué pues, que aquel hombre se tornó hacia su hijo y le dijo algo como: “Mira, hiciste algo muy malo: me desobedeciste, y por eso debo castigarte. Pero voy a hacer algo diferente, te voy a enseñar lo que es la gracia. Tu estás conciente de que no mereces que te devuelva tu juego, pero aún así lo voy a hacer por que te amo. Y porque eso es exactamente lo mismo que el señor Jesús hizo y sigue haciendo con nosotros. Somos malos, pero aún así vino a morir por nosotros para darnos salvación”.

Muy simple, si ustedes quieren. Pero igual de simple es el corazón del mensaje de Jesucristo.

P.D. ¿un papá cristiano gamer? genial!!

Clima sureño

mayo 31, 2008

Muchas son las cosas de las que me puedo quejar en mis escasas horas en el pequeño y pintoresco poblado de Stillwater, Oklahoma.

Cosas como el hecho de que nos hicimos 22 horas de viaje en lugar de las 15 que nos habían prometido gracias a las tardanzas en la solicitud de permisos o el bloqueo de un camino en las afueras de Texas. Cosas como la falta que me hace mi celular no digamos por la incomunicación, sino porque era la única manera en la que sabía en qué hora vivía. Y no se diga de las fotos…

Cosas como lo caro que está todo, y más aún en las tiendas de souvenirs de la Universidad. Cosas tan simples como el clima, que es caluroso y pegajoso, como de playa pero sin playa…

Y es de esta manera que me doy cuenta como podemos hacer que todo en esta vida sea miserable o magnífico para nosotros mismos. Todo tiene sus caras, sus contrapartes y versiones, sus altos y bajos. Pero la experiencia depende, en última instancia, de nosotros.

Pude escoger entre guardar lo malo que me ha pasado o darme cuenta de lo bueno que está pasando, tal como sucede en cada situación a la que nos enfrentamos. A menudo elegimos ser las víctimas porque es más cómodo, porque alguien herido merece lástima y ayuda de los demás; porque aquél a quien la “suerte” no sonrió recibe, en algún punto de su historia, el foco de atención sin realizar mayor esfuerzo. Culpamos a Dios en un intento de ocultar nuestro propio conformismo, así como el letargo mental y espiritual que nos embarga.

Yo prefiero quedarme con la belleza de uno de los campus con mejores instalaciones en la unión americana, con los nuevos amigos, con la hospitalidad de las autoridades locales, con la emoción que te inunda cuando tienes ante ti una oportunidad completamente nueva. Me queda claro que no todo en esta vida tiene un “lado bueno”, pero ¿porqué aferrarnos a la derrota antes de pelear?


Vientos de semana santa

marzo 17, 2008

Acá en el norte de México es una época airosa en la que nos encontramos, en estos finales de marzo/principios de abril el viento ha mostrado una pequeña porción de su furia contra nuestros peinados, ahora desechos, y nuestros carros, cubiertos de polvo. Pero no es del clima de lo que quiero hablar.

Para comenzar, me permitiré relatar algo que me sucedió el domigo pasado. Llegué a la escuela (si, a la escuela en domingo) con la noble intención de continuar trabajando en un proyecto de una de mis materias del semestre, el cual consiste en armar una línea de producción automatizada en uno de los laboratorios. Para dichos efectos, los alumnos que cursen esa materia tienen permiso indefinido para entrar y salir y hacer lo que les de la gana para poder terminar ese cometido.

Cuando le dije al guardia que estaba en ese entonces en la entrada que me abriera las puertas del edificio de ingeniería, lo que recibí fué una rotunda negación. Mi nombre no aparecía en los permisos firmados para entrar a los laboratorios, y la cosa fué así:

-Mire, nuestra autorización es permanente porque tenemos necesidad de estar ahí gran parte del tiempo, el instructor nos ahorró el tener que hacer el mismo trámite todos los días expidiéndonos un memorándum de permiso permanente. Así que no lo va a encontrar en las hojas comunes y corrientes que le dan a los demás.- Dije, con mi lenguaje más cordial y correcto.

– Pues es que los nombres de los chavos que entran- dijo el guardia- deben estar todos aquí y el suyo no aparece-

– Por eso le digo que nosotros no pedimos permiso porque YA lo tenemos-

Pues es que como se le ocurre, no piden permiso y luego en Semana Santa…

Semana santa… una semana que creyentes y no creyentes por igual decidieron “santificar” haciendola días feriados, yéndose de vacaciones, echando relajo y poniéndose hasta el cuete con los gringos que vienen de spring break. Me asombra tanta santidad ¿Acaso les importa un poquito aunque sea lo que se conmemora en estas fechas?. El eco del reclamo del guardia aún retumba en mis oídos como una excusa hueca y sin fundamento.Talvez estoy yendo muy lejos, pues no sé qué es lo que pasaba por la cabeza de aquel sujeto. Pero la forma en que lo dijo no denotaba sino la limitada mentalidad del común de la población.

Mi indignación en esta ocasión va en contra de aquellos que van por la vida izando muy en alto su estandarte de ateísmo, quienes son los que se ofenden con la más mínima expresión de fe y se escandalizan cuando, por decir, un profesor ora en una escuela; y que son los mismos que se hechan las manos a las bolsas tan tranquilamente durante una semana de celebración “religiosa” sin decir ni pío (como dice el dicho: ¿a quien le dan pan que llore?). También en contra de aquellos que no profesan una fe, sino que siguen por costumbrismo un montón de tradiciones inútiles que aparte de todo utilizan como escudo para regodearse en su mediocridad. Eso no es lo que vino a enseñar Jesús cuando vino a este mundo.

¿Porqué no te tomas un momento para pensar en ese hombre, sea que creas o no en Él? ¿Alguna ves has escuchado su mensaje? ¿Alguna vez te detuviste a meditar en sus palabras? ¿Alguna vez has sido agradecido por lo que tienes? (aunque sea por las vacaciones, caramba).

Los vientos de semana santa soplan muy fuerte, pero no podrán derribar las barreras de nuestra mente ni podrán arrancar la amargura que nosotros mismos hemos sembrado en nuestro interior. Jesucristo si puede.